La película coreana Bin-Jip se lleva la Espiga de Oro en la 49 edición de la Seminci vallisoletana
02-11-2004
Bin-Jip, una historia de amor entre personajes marginales dirigida por el coreano Kim Ki-duk, se ha llevado la Espiga de Oro en la 49 edición de la Seminci vallisoletana, que se clausuró el pasado sábado, 30 de octubre. En cortos, ese mismo trofeo fue para el trabajo canadiense Ryan, de Chris Landreth, mientras que en la sección competitiva de documentales "Tiempo de historia", el primer premio recayó en la producción británica The Boy Who Plays on the Buddhas of Bamiyan, de Phil Grabsky.
La 40 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) echó el telón el pasado sábado, 30 de octubre, con la gala de entrega de galardones y el pase del filme francés Les choristes, de Christophe Barratier. En la sección oficial, competían por los galardones 18 largometrajes y 16 cortos. De entre los primeros, un jurado internacional presidido por el cineasta francés Robert Guédiguian y compuesto por el realizador y productor indio Shyam Benegal, el director, guionista y productor mexicano Juan Antonio de la Riva, el ex-director del ICAA José María Otero, la productora argentina Lita Stantic, la escritora Susana Fortes y el cineasta alemán Rudolf Thome, otorgó la Espiga de Oro a Bin-Jip (Hierro 3), del coreano Kim Ki-duk, una historia de amor entre un vagabundo que ocupa temporalmente casas cuyos habitantes sabe que están ausentes, y una mujer maltratada. La Espiga de Oro está dotada con 35.000 euros para la distribuidora española de esta cinta, Alta Films. En cuanto a la Espiga de Plata, se la llevó el filme italiano Private (Domicilio privado), de Saverio Costanzo, un drama en torno a una familia palestina cuya casa es ocupada por el Ejército israelí, con quien se ve obligada a compartirla durante un tiempo. Este galardón incluye 17.500 euros para la distribuidora, Golem Distribución. En cuanto al Premio Especial del Jurado, sin dotación económica, ha recaído en la película danesa Forbrydelser (En tus manos), de Annette K. Olesen, un drama sobre la relación que se establece entre una presa y la capellana de una cárcel, "por su excelente guion, economía de medios, destacada interpretación y planteamiento de un dilema moral que se traslada a los espectadores".
Otro de los galardones importantes de la Seminci, el premio "Pilar Miró" al mejor nuevo director, dotado con 15.000 euros para el realizador de la cinta galardonada, le fue concedido al argentino Leonardo di Cesare, por la coproducción entre Argentina y Francia Buena vida-Delivery. En cuanto a los galardones interpretativos, también fueron para latinos. Así, la española Pilar Bardem obtuvo el premio a la mejor actriz, por su papel de la filósofa María Zambrano en el filme español María Querida, de José Luis García Sánchez; y el argentino Ricardo Darín se hizo con el galardón al mejor actor, por su trabajo en la coproducción hispano-argentina Luna de Avellaneda, de Juan José Campanella, en el que da vida a uno de los socios de un antiguo club social en decadencia que buscan salvarlo convirtiéndolo en un casino. El palmarés oficial de largometrajes se completó con el premio a la mejor fotografía para Christopher Doyle, Lai Yiu Fai y Kwan Pun Leung, por su trabajo en la coproducción chino-francesa 2046, de Wong Kar-wai. En cuanto al concurso de cortos, el mismo jurado otorgó la Espiga de Oro, dotada con 9.000 euros, a Ryan, un trabajo de animación en 3D del canadiense Chris Landreth que está arrasando en todos los certámenes en que se presenta. En cuanto a la Espiga de Plata, dotada con 4.500 euros, se la llevó otra producción canadiense: Mabel's Saga, de JoDee Samuelson. En cuanto al premio especial del jurado, fue para la coproducción suizo-canadiense L'omme sans ombre, de Georges Schwizgebel; y el Premio UIP Valladolid al mejor corto europeo, dotado con 2.000 euros y la preselección para la edición de 2005 de los premios de la EFA, lo compartieron, "ex-aequo", el filme húngaro Randevú, de Ferenc Cakó, y el alemán Rain is Falling, de Holger Ernst.
En lo que respecta a la sección competitiva de documentales "Tiempo de historia", optaban a los galardones 21 trabajos (otros 3 más se presentaban fuera de concurso). De entre todos ellos, un segundo jurado formado por el escritor y columnista Vicente Alvarez, la profesora de Universidad Rosa María Pérez y el cineasta mexicano Juan Pablo Villaseñor, otorgó el primer premio a The Boy Who Plays on the Buddhas of Bamiyan, de Phil Grabsky (Gran Bretaña), sobre un chaval de ocho años que vive entre las ruinas de lo que fueron los budas de Bamiyán, volados por los talibanes, "por mostrar, a través de la limpia mirada de un niño, la esperanza ante un mundo en destrucción". Este galardón está dotado con 12.000 euros. Los dos segundos premios, dotados con 6.000 euros, fueron para sendas producciones españolas: 20 años no es nada, de Joaquín Jordá, "por su valor como crónica del reencuentro de un grupo de trabajadores [los de la fábrica Numax, desaparecida a finales de los setenta] y de su desencanto por el paso del tiempo", y Las cajas españolas, de Alberto Porlan, donde se relata el viaje de las obras del Museo del Prado durante la Guerra Civil a Ginebra, "por su impecable reconstrucción del heroico empeño en salvar un patrimonio artístico universal". Por lo que respecta a la sección paralela "Punto de Encuentro" (que otorga sendos premios al mejor largometraje y corto, dotados con 12.000 y 3.000 euros, concedidos por votación del público), los triunfadores fueron la producción israelí Bonjour monsieur Shlomi, de Shemi Zarhin (en largos) y el trabajo español El invierno pasado, de Rubén Alonso (en cortos). En cuanto al premio del público al mejor largo de la sección oficial, se lo llevó la coproducción entre el Reino Unido, Alemania y España Ae Fond Kiss, del británico Ken Loach (imponiéndose a Bin-Jip y Luna de Avellaneda).
En cuanto al resto de premios paralelos, los de la juventud fueron para Bin-Jip (en la sección oficial) y para la coproducción entre Cuba y Venezuela Habana, Havana, de Alberto Arvelo (en la sección Punto de encuentro). En esta última, se otorgó una mención especial al filme iraní Kavir-E Marg (Calor mortal bajo la maleza), de Esmael Barari. Además, se concedió otra mención especial al corto Ryan, de Chris Landreth, por su calidad. En cuanto a los premios FIPRESCI de la crítica internacional, recayeron en el largometraje 2046, de Wong Kar-wai, y en el corto italiano Lo sguardo di Michelangelo, de Michelangelo Antonioni. La Seminci finalizó el pasado 30 de octubre con la entrega de premios, en una gala presentada por Gary Piquer y Cristina García-Ramos que se desarrolló en el Teatro Calderón de Valladolid y a la que asistieron buena parte de los premiados, incluyendo el cineasta vasco Imanol Uribe (a quien se entregó una Espiga Honorífica), así como numerosas autoridades y personalidades. Pilar Bardem delegó el honor de recoger el premio que le había correspondido en su hijo Javier Bardem. Tras la finalización de esta edición de la Seminci, el certamen vallisoletano se prepara ya para sus Bodas de Oro, en las que habrá celebración especial.