Ojos que no ven, El polaquito, Las insoladas y La llamada, premiados en la IV Semana de Cine Iberoamericano de Villaverde
05-07-2004
El pasado sábado, 3 de julio, tuvo lugar en el Auditorio Municipal de Villaverde la gala de entrega de premios de la IV Semana de Cine Iberoamericano de ese barrio madrileño, que promueve el Ayuntamiento de Madrid, a través de la Junta Municipal del distrito, y gestiona la Asociación Cultural MadridImagen. Ojos que no ven, El polaquito, Las insoladas y La llamada se repartieron las diferentes "Chimeneas" del certamen.
Competían en esta cuarta edición de la Semana de Cine Iberoamericano de Villaverde, que ha cosechado un notable éxito de público, ocho largometrajes y diez cortos procedentes de toda Latinomérica. En largos, el jurado, formado por Francisco Espada, Ana Gracia, María Casanova, Luis Escudero y Boris Quercia, concedió la Chimenea de Villaverde a la mejor película a la coproducción hispano-peruana Ojos que no ven, de Francisco J. Lombardi. En cortos, ese mismo trofeo se lo llevó el trabajo argentino Las insoladas, de Gustavo Taretto. Además, el jurado otorgó el premio a la mejor interpretación, "ex-aequo", a Abel Ayala, Marina Glezer y Fernando Roa, por sus papeles en la coproducción hispano-argentina El polaquito, de Juan Carlos Desanzo. Por lo que respecta a los premios del público, en largos se lo llevó El polaquito, y en cortos, el trabajo español La llamada, de David del Aguila. Ninguno de los galardones tiene dotación económica, ya que ésta se reparte entre los trabajos finalistas: cada largo exhibido recibe 1.500 euros, y cada corto, 300 euros.
Durante la gala de clausura también se otorgaron sendos premios de honor al actor José Sacristán (por su carrera artística a ambos lados del Atlántico) y a la cinematografía chilena. Además, se concedió un premio especial al programa En cartelera, de TVE, por su apoyo al cine. Del mismo modo, se entregaron los premios de la Asociación Española de Autores de Obras Fotográficas Cinematográficas (AEC) en su edición de 2004. El Premio a la Mejor Fotografía en Películas de Largometraje le fue concedido a José Luis Alcaine, por Al sur de Granada; el Premio a la Mejor Fotografía en Producciones de Televisión, a Javier Blasco, Pedro Fernández Vara, Mariano Izquierdo, Antonio Pérez-Grueso, Manuel Rojo y Manolo Ubeda, por Al filo de lo imposible; el Prisma de Honor, a Juan Julio Baena, por su aportación fotográfica de vanguardia a la cinematografía española; y el Prisma a la Mejor Contribución Artística o Técnica a la Imagen, a Emilio Ruiz, por su colaboración en la fotografía de maquetas y efectos pintados durante el rodaje.