Fernando Castets y Senel Paz coinciden en los cursos de verano de la Universidad de Córdoba
20-07-2004
La plataforma Abcguionistas, creada por iniciativa de los guionistas Angel García Roldán y Valentín Fernández-Tubau, la actriz Amparo Climent y el director financiero David González Márquez, ha reunido, en el marco de los cursos de verano de la Universidad de Córdoba, a dos de los mejores guionistas en lengua castellana: el argentino Fernando Castets y el cubano Senel Paz.
Fernando Castets, que viajó hasta Córdoba para presentar su película El hijo de la novia, y también para hablar de sus nuevos proyectos, explicó, como si de una charla se tratase, que le gusta la docencia porque le sirve "para recordar que hay cosas que uno no debe hacer cuando se pone a escribir un guión". Castets, que ha trabajado en algunas de las mejores películas argentinas de los últimos diez años (como El mismo amor, la misma lluvia o la ya citada El hijo de la novia), es un hablador compulsivo y, tal vez por eso, sus personajes profesan también una verborrea infinita. Su último trabajo hasta la fecha es La luna de Avellaneda, que ha dirigido Juan José Campanella y protagonizado Ricardo Darín. La película se estrenará en España en octubre, en la Seminci vallisoletana, pero, de momento, en su país, Argentina, tanto la taquilla como la crítica le han dado el visto bueno. Castets está convencido que frente al cine de Hollywood lo que funcionan son las historias propias, "pintar sobre lo que más conocemos y tenemos más cerca".
"En nuestro país, las películas cubanas que han tenido éxito son las que no se parecen al cine de Hollywood", remata Senel Paz, en perfecta consonancia con su colega porteño. Senel, un enamorado de la escritura, imparte durante esta semana en Córdoba el taller creado por Abcguionistas "El guión a examen", lo más parecido a unas clases particulares de guión en las que participan al menos 12 alumnos con proyectos seleccionados por el autor de Fresa y chocolate. La razón, como explica el escritor es bien sencilla: "Los guionistas, como profesores, nos renovamos cuando estamos con gente más joven. Es más, en un grupo de este tipo, el que más aprende siempre es el maestro". Consciente de las dificultades del cine cubano en particular y del latinoamericano en general, insiste en que "siempre es mejor que haya buenas ideas y poco dinero, que mucho dinero y poco talento". "Lo importante -apostilla el escritor cubano- es tener el deseo de hacerlas sea como sea, aunque se esté en el filo de la navaja".