Federica es demasiado rica, un privilegio que la aprisiona y le impide ser adulta, asumir el día a día, aceptar el deseo de su novio de fundar una familia, enfrentar la inesperada vuelta de un ex-amante, y los conflictos de una familia desligada de la realidad y removida por la muerte anunciada de su padre. Ante el agobio de la herencia que le espera, de sus relaciones complicadas con los que le rodean y del peso de una culpabilidad feroz, Federica se refugia en un mundo imaginario: sueña despierta y así la realidad le resulta perfecta y maravillosa.