Sophie, una niña de ocho años que ha inmigrado de Polonia, se ve despreciada por sus compañeros franceses de clase, con excepción de Julien, un chico incorregible cuya madre está muriendo de cáncer. Ambos se hacen amigos, arrinconando su dolor en un juego de apuestas que les permite olvidarse momentáneamente de sus problemas. A medida que ambos van creciendo, ese juego se convierte en el sustituto para la intimidad que ambos temen, amargándoles a ellos y a los que les rodean. A pesar de todo, no podrán dejarlo a un lado, y tampoco el uno al otro.