Un grupo de jóvenes coincide en Costa de Marfil, tras haberse inscrito en una expedición de submarinismo. Al llegar al lugar donde tienen que hacer sus prácticas, encuentran flotando el cadáver de un hombre con signos visibles de tortura. La situación se complica cuando, debido a un accidente, quedan aislados en mitad del océano. Su salvación se vislumbra al ver aparecer un viejo buque mercante. Sin embargo, el destino los hace ser testigos de un horrible asesinato, y deberán esconderse en el interior del barco. Pronto tomarán conciencia de la necesidad de mantenerse unidos para evitar la muerte.