Basada en un hecho real, la película cuenta la historia de Stephen Glass, redactor de plantilla de la prestigiosa revista de actualidad y política The New Republic y articulista por cuenta propia para publicaciones como Rolling Stone, Harper's y George. A mediados de los 90, sus artículos convirtieron a Glass en uno de los periodistas jóvenes más solicitados de Washington. Sin embargo, su estrella declinó cuando los editores descubrieron que se inventaba parte de las noticias que escribía. Eso provocó su despido en 1998 de The New Republic.