El filme cuenta la historia de Giovanni de Médicis que, a los 28 años, era un consumado virtuoso en el noble arte de la guerra. Capitán en el ejército del Papa, su talento había llegado a oídos de numerosos príncipes, que se disputaban sus servicios. Sin embargo, este guerrero, adorado por las mujeres, resultó herido en una pierna por una bala de cañón, lo que, tras una gangrena y penosa agonía, acabó por provocarle la muerte el 29 de noviembre de 1526. Fue la primera víctima de la artillería moderna.