Un fotógrafo, obsesionado con la idea de que su vida cada vez se corresponde menos con sus ideales, se ve obligado a alojar en su casa de Estambul a un pariente joven que ha abandonado el pueblo y busca un trabajo a bordo de un barco para poder ir al extranjero. Ambos vivirán en la misma casa sin apenas dirigirse la palabra, transmitiendo esa sensación de incomodidad que se experimenta cuando alguien invade la intimidad de uno.