El filme es un documento histórico de gran valor, pues se trata de diez cortos pornográficos rodados a principios del siglo XX que fueron encontrados en la habitación secreta de una familia muy respetable y cedidos muy discretamente al CNC. Estas piezas amenizaban la espera de los burgueses que acudían a los burdeles, a la vez que servían de educación sexual para sus hijos adolescentes.