Justo es un actor que intenta abrirse camino en la interpretación. Va tirando actuando en un bar del barrio, pero su suerte está a punto de cambiar cuando un conocido director le ofrece el papel protagonista en su nueva película. Inesperadamente, el realizador muere en casa de Justo. Sin embargo, él y su mujer no están dispuestos a dejar escapar la oportunidad de su vida y deciden esconder el cadáver hasta que hayan firmado el contrato.