Madame Sata se inspira con libertad en el personaje de Joao Francisco dos Santos (19001976), más conocido bajo el apodo de Madame Sata, un hombre negro de 1,76 metros y 88 kilos de músculo. Truhán, travestido, camorrista, cocinero, héroe, presidiario, padre adoptivo de siete niños, Sata vivió casi toda la vida en las febriles calles del barrio de Lapa en Río de Janeiro. El filme retrata a ese personaje explosivo y complejo, generoso maestro, traidor despiadado, amante atento y padre adoptivo, tierno y afectuoso a la vez; personaje apasionado, impulsado por su imperiosa determinación de sobrevivir.